viernes, 18 de diciembre de 2009

Con el rabo entre las patas





Hoy es una de esas noches flojas, frías y flojas, y yo aquí con mi precioso culito al aire, con aires de diva me pavoneo por toda la calle, despertando la envidia de todas, porque he hecho unos pesos más, y porque tengo algo de reina, por supuesto. Esto de ser marica y aprovecharme de eso para conseguir plata, no es nada fácil, no sé a qué le llaman vida fácil cuando hay veces huelen a vómito, y tienen el pipí sucio y toca metérselo a la boca y toca no hacer cara de guácala… afortunadamente aún no alcanzo los 30, espero que la hora de ser la “mujer marchita”, llegue pero bien tarde.



Yo solía ser todo un varoncito, y para eso me criaron, pero como era bien terco (ahora soy terca) no me pudieron quitar lo marica a golpes, y era la más nena del barrio según decían, y tampoco llorar me servía para no ser marica. Con el tiempo aprendí a quererme como soy, y habían ciertas cosas que me llenaban de orgullo, era el del pipí más grande en la casa (un verdadero orgullo), comparado con mis dos hermanos, pero lo que quería tener grande eran las tetas, más grandes que las de mi hermana mayor, y heme aquí con un par de tetazas, que si me viera esa tonta ahora, se caería de la envidia. Mis hermanos me tenían envidia, lo sé y eso me llenaba de dicha, porque ellos no tenían más que unos tuberculitos que fácilmente podían no ser penes.



La vida es una gran puta, y la mía ha sido de las peorcitas, cuando me vieron soplándole la velita a mi primo Carlitos, decidieron echarme de la casa por mayoría de votos, era la salida más fácil, y en las calles progresivamente me convertí en la reina de esta calle, de la mejor manzana, y en la más arpía de todas, aunque por dentro soy blandita como no se imaginan. Después de que me echaran de la casa, procuré seguir estudiando, porque “una tiene que ser alguien en la vida” decía la estúpida de mi hermana. Y yo sí que soy alguien, pero pues como soy un hombre con tetas para la mayoría de los mortales, mis cartoncitos no sirven para nada, de una u otra forma me vi inmersa y obligada (aunque siempre tuve un alma putonga) a mi oficio actual. Primero era una mariquita con rellenos, y luego me hice mis cosas, retoques, detallitos, pero decidí que mi palito se quedaba conmigo, por supuesto que se quedaba porque es un atractivo poderoso (junto con mis tetas, claro está), es grande, pero tengo la habilidad de esconderlo, y parecer la Señorita Amazonas en traje de baño, con una panochita de ensueño desfilando gloriosa por la pasarela en Cartagena, y no notarse absolutamente nada. Las envidiosas me dicen la perra arrepentida “con el rabo entre las patas”, pero eso es envidia de mi cuquita divina de mentiritas. No es por dármelas, pero soy toda una dama, cuando me visto como tal, y puedo pasar por la más mujer de todas, insisto, hasta más bonita soy que la idiota de mi hermana, claro que si me ven por la calle, dicen, por supuesto, que soy una vagabunda, pero una cualquiera jamás, eso se los aseguro.



Mis clientes son de todas clases, trato de ser selectiva, claro está, pero hay noches como hoy, que cualquier adefesio que se aparezca, tengo que hacerlo sentir como el príncipe de Mónaco (que creo que hasta es marica el tal príncipe), y hacerlo ver las nubes a cambio de plata. Las cosas no son fáciles para nadie, y viendo a mis clientes, me gusta mucho lo que soy, a pesar de lo que pueda decir la gran sociedad de mí. La mayoría de mis clientes son casados, con hijos, y mientras me los como soy feliz de ser quien soy y no tener que esconderme para que alguien me dé placer, y peor, pagar para que lo hagan. Tengo uno que otro cliente famoso, y eso me hace feliz, porque puedo ver las telenovelas y decir “a este le gusta que le den”, o “este lo tiene bien chiquito” y morirme de la risa recordando cómo los hago gemir.



La vida es triste para mí, no lo puedo negar, porque en estas condiciones, saliendo de noche a repartir mi amor y que me paguen por eso, a veces creen que no soy digna de amor, y creen que soy feliz con la cara untada de maquillaje, y semen, pero no es así. Tengo el amor de las “chicas”, mis pares (claro que no tan bellas ni tetonas, ni reinonas como yo), pero no tengo lo que siempre he añorado, un amor diferente, el amor de un hombre que me valore por lo que soy, que acepte mi pasado, y las razones de éste, toda mi vida lo he deseado, ese hombre de pelo en pecho ( puede ser lampiño, no soy exigente) que me haga sentir toda una dama, y que le fascine mi pipí descomunal. Esperaré mientras, con mucha paciencia (viendo la vida pasar), quién sabe, tal vez en el próximo carro que pare, se asome mi príncipe, y yo, cenicienta, con mis tacones ya puestos y mi precioso culito, se lo haga gratis, me vaya al lado de él, a ser felices mi pipí, mis tetas, él y yo.





P.S. Producto de la imaginación y de los pocos ratos de ocio. No soy activista, y tengo mucho de homófobo (no lo puedo negar) pero de vez en cuando creo que está bien ser medio humano, y que no tiene caso discriminar.





Recomendaciones:



El beso de la mujer araña. Manuel Puig (Libro)

Al diablo la maldita primavera. Sanchez Baute (Libro)





martes, 24 de noviembre de 2009

Chicamocha


Por cuestiones académicas he estado lejos de la pantalla, y esas cuestiones académicas me han hecho viajar, afortunadamente para liberar todos esos malditos demonios que llevo dentro. Esta vez le tocó el turno a la muy hermosa (opinión muy personal) ciudad de Bucaramanga. Cuatro días, cuatro noches, academia, calor, apenas para los malos pensamientos.


Ya lo había visto en la fila del teleférico, alto, apenas para mí, delgado, una hermosa piel tostada, y unos ojos de ensueño, y como reza en El Nombre de La Rosa (Eco), "había algo femenino en su mirada" que me dio a entender que podía mirarlo y en el peor de los casos no ser correspondido. Estaba acompañado por un perro hermoso, de esos con ojos como los de él, que lo miran a uno con cara triste, y además lo acompañaba un tipo que deslucía al lado de él y que tachaba su belleza. Veníamos en grupo y no podía por más que quisiera quedar con él en la misma cabina, la media hora de ida me tocó con mi grupo, pero de vuelta tuve la deliciosa fortuna de quedar con él, en ese momento me vio, lo vi, nos vimos y la media hora de cable atravesando el cañón fue eterna, y por más estúpido que suene el atardecer jugó con su mirada e iluminó sus ojos claros, fue tan evidente el juego de miradas que mi acompañante (una amiga) no escatimó en comentarios para hacerme sonrojar diciéndome que qué lindo muchacho el que me levanté y qué bonitas las miradas que intercambiamos. Fue una media hora de ensueño, porque pude, y hace rato no lo hacía, perderme en unos hermosos ojos y ser correspondido, pude perderme en la infinidad debajo de unas pestañas y sentirme vivo, muy poco usual que ese tipo de cosas me sucedan por acá en este páramo perdido.


No tuve la valentía de decirle nada, hubiese sido muy obvio, pero bueno, eso me pasa por ser marica, igual, consuelo de tontos, el tipo con el que estaba tal vez era su novio e igual hubiese estado mal, porque no se codiciará la mujer del prójimo. Justo antes de que el teleférico terminara la ruta, esbocé en mis labios una tímida sonrisa que fue deliciosamente correspondida, y sobre el abismo en ese justo momento me sentí feliz.


Una mirada tímida en tierra firme a manera de despedida, y mi camino se alejó del suyo, lástima. Todo esto para decirles, visiten el parque, una muy bonita experiencia, tal vez, queden colgados en un cable de muchos kilómetros con una bonita cara y una hermosa sonrisa, que les alegre el camino.




P.S. ¿Romanticón idiota y sin remedio?: completamente culpable

sábado, 31 de octubre de 2009

Hector V

Ya estaba en ese punto de no retorno, me sentía inerte de tantos sentimientos que recorrían mi ser todos juntos en ese momento. Aunque tal vez no lo crean, no lloré, no tuve lágrimas en ese momento para derramar. Quise seguir hasta el final, y debo decir que es lo más masoquista que jamás haya hecho. Quise comprobar que mi novio querido no me estaba haciendo una mala jugada, quería que todo fuera un invento, una broma, o una exageración de su parte para hacerse ver como alguien de más experiencia. Pero no..., no fue así. Al preguntar por sus últimas experiencias me dijo, sin pedirle detalles, que el primero fue un tipo de 36 años "buen cuerpo, pero la cara no tan bien" y que el último en su lista había sido "alguien muy interesante, un tipo no muy lindo pero que era todo un tipazo", y me clavó un hacha en la espalda diciéndome "eso fue hace una semana, y la verdad no me arrepiendo de lo que hice". Eso quería decir que mientras yo me compraba "La inmortalidad" de Kundera y creía que él estaba con un amigo estúpido maricotas, él se revolcaba con un tipo, y era plenamente feliz haciéndolo.


Ahí se me vino absolutamente todo abajo, las piernas me temblaban, no podía articular, ni digitar, creo que incluso no podía pensar. O tal vez sí, pensaba que qué imbécil el novio que tenía, que le soltaba la lengua a un completo desconocido, y no tener dos dedos de frente como para quedarse algo para sí, me contó su vida, no sabiendo el que estaba al otro lado de la pantalla, me contó sus aventurillas sexuales, no sabiendo que me estaba matando al otro lado. Sentí que el castillo dulce rodeado de pajaritos zonzos, se desplomaba encima mío. Ya en ese momento creo que no había más hígado para resistir, no pude más, creo que hasta ese momento, fue suficiente, me vi herido, con el autoestima por el suelo, humillado, burlado, y tras del hecho yo no era sino un novio aburrido, cuyo interés quedaba en segundo plano.


Decidí suspender la conversación, me quedé en "silencio" un momento, y decidí llamarlo, (recuerden que era viernes 9:30 pm, vivimos a 4 cuadras), lo saludé como acostumbraba, tragué 3 litros de saliva, aguantando las ganas de insultarlo, sólo por dos minutos, le pregunté qué hacía a lo que respondió: "Viendo videitos chistosos en Youtube", le pregunté que si podíamos vernos, sólo un momento, le dije: "Es viernes, noche, estamos cerca, hagamos algo...", su respuesta fue una negativa rotunda..., (ahora me pregunto si tenía pensado encontrarse con mi inexperto amigo Iván), le insistí un par de veces, porque quería que nos vieramos y hacerle el reclamo en vivo, sin shows, pero tan obtuso personaje se negó rotundamente, argumentando que estaba en pijamas, que la mamá..., que yo no sé qué. A las 9:35 de la noche, del 12 de diciembre de 2008, Pridamo explotó y le dijo todo esto que les está contando, con la ira más grande que jamás haya sentido todas las palabrotas que me enseñaron en la costa no fueron suficientes para insultarlo, le dije el verguero más grande que jamás haya salido de mi boca, le dije que me esperara en la puerta del edificio que iba para allá, y que más le valía estar ahí, pues estaba seguro que se iba a aparecer, no me gustan los espectáculos, pero hubiese sido capaz de bajarlo desde ese quinto piso a gritos, por lo menos en ese momento hubiese sido muy capaz, estaba lleno de una ira indescriptible.


Para mi sorpresa, me lo encontré una cuadra antes, con los ojos rojos, llenos de lágrimas, y no me creerían el llanto incoercible que tuve que presenciar, perdón, y perdón, y más perdón me decía, y más lágrimas, y yo... palidecía de la ira indescriptible que sentía, le dije lo típico, que era lo peor que se muriera, bla, bla, bla. Aún me sorprendo de mí mismo, tiempo después me arrepentí de no haberlo molido a golpes en ese momento, creo que se lo merecía, pero no hubiese sido capaz jamás de golpear a nadie, mucho menos a alguien a quien quise tanto (además estábamos justo diagonal a una funeraria, repleta por cierto). ´


Lo que hice en los días subsiguientes, fue llorar, estar muy triste, devolverle todo lo que me lo recordaba, y darme cuenta que era un total infeliz. Me tocó verlo varias veces por reuniones en la universidad (recuerden que nos ibamos a graduar) y pude verlo tan feliz, tan contento, tan pleno, mientras mi tristeza y mi pesadumbre hedían a kilómetros. Además de aplastarme de esa forma, no contento, remató diciendome en mi propia cara, que todo tiene su final, que no me había dicho por lástima (palabras textuales), por miedo a que yo cometiera una locura (que me suicidara o algo así..., ja!) y que el último tipo le interesaba (hope you get along), y que además de tooodo me iba a terminar ese fin de semana. Aún me pregunto cómo carajos no fui capaz de molerlo a golpes.


El día del grado, me dirigí a él y le dije que quería que me tomaran una foto con él, la mamá la tomó, le dije que se acordara de mí toda su puta vida cuando la viera, y hasta el día de hoy no lo he vuelto a ver . Puse paredes, selva, y kilómetros de tierra entre él y yo. A veces vuelve su hedor en forma de recuerdos, pero puedo decir que he vuelto a mí.



La vida me enseñó a las patadas lo difícil que es tener una relación, agradezco a los Dioses del Olimpo el haberme dado cuenta antes de cometer alguna estupidez (rules must be obeyed) , sé que mi modus operandi no fue el más honesto, pero me libró de un ser despreciable y lo mejor, pude comprobar lo que me sospechaba, me di cuenta que nunca se conoce a alguien por completo, me convencí que hay gente completamente absurda rondando por ahí, y que siempre se pueden obtener sorpresas de la inconmensurable estupidez humana (como en este caso). No sé si vuelva a creer en el amor, no sé si vuelva a enamorarme, no sé si conozca a alguien interesante, pero conociéndome sé que así va a hacer. Ahora puedo decir, soy feliz, muy feliz, y más feliz aún de darme cuenta que no fue una pérdida, el ganador fui yo...

Escribí todo esto a manera de catarsis, y juro que es la última que hago, era simplemente porque necesitaba decirlo, necesitaba desahogarme por última vez y además porque es una buena historia. Si Hector hace rato estaba muerto, ahora puedo decir que con esto está enterrado. Hoy se cumplirían 4 años y 3 días de noviazgo, celebro porque no haya sido así. Dondequiera que esté espero que vea esa foto y le de una punzada en el estómago, y sienta el mismo hachazo en la espalda al darse cuenta quién y a quién realmente perdió...




Muchas gracias por leerme!!! (lots of comment please...)

viernes, 23 de octubre de 2009

Hector IV

Ivan Daniel, era todo un éxito en ese momento, corrían las 8:30 de la noche del 12 de diciembre, y mientras yo temblaba de miedo, ira, desespero, incredulidad, y una decepción que sentía perforarme con fuerza las entrañas, Hector al parecer, creía que se había hecho el levante de la noche, me contestó el saludo, mientras yo con la tristeza más grande que jamás me haya embargado observaba su foto, esa foto con esa sonrisa estúpida que en algún momento amé, porque yo mismo se la tomé, y que en ese momento me parecía ser una mueca de burla por lo que estaba sucediendo en ese justo momento.

Justo una semana antes, fuimos juntos a un estudio fotográfico que se había contratado para la realización de las fotos del grado, y el mosaico, y esas cosas cuando uno por fin obtiene el título..., en el camino de regreso, hablamos de nuestra relación, y me hizo saber (atención a esto) que quería irse a vivir conmigo después del rural, que enfrentaría a su familia, y en un hermoso corcel blanco los dos nos iríamos juntos por las calles de la ciudad llevando nuestras pertenencias hasta el sitio destinado para querernos y ser felices..., bla, bla, bla.

Después del saludo, le hice saber que Ivan Daniel era un niño "bien" con plata en el bolsillo, que habitaba un sector exclusivo de la ciudad, que le llamaba la atención la foto con su risa socarrona, estudiante de una elitista universidad capitalina, en fin, el levante con el que cualquier marica en la noche del viernes sueña. Ivan le contó la historia de su vida, la tristeza profunda al penetrar a su novia, y los deseos de un hombre a quien penetrar hasta la saciedad. Hector, no fue inmune a los encantos de mi vergonzante invento. Hector le contó a Ivan que medía 1.75, que pesaba tanto, que los ojos tenían un brillo especial por las tardes, que tenía las piernas peludas, y que el pene le medía 18 cm. Ivan siguió ganándole confianza y hasta le preguntó que si le interesaba tener sexo casual, a lo que Hector no dudó un segundo en contestar con un rotundo "sí".

Hasta ahí, digamos que el inocente niño de su casa fiel abnegado que supuestamente yo conocía y que de cuando en cuando se autoproclamaba incapaz de herir corazones suceptibles, y juraba fidelidad hasta la muerte y que además decía iba a casarse algún día con su pareja de tres años..., se me hizo un completo desconocido. No cooordinaba, no podía digitar y toda esa descripción de la hiperventilación descrita en los libros que había leído, no tenían siquiera comparación por lo que sentía en ese justo momento.

Le seguí ganando confianza (aunque como podrán notar hasta ahora, al parecer no es tan difícil hacer eso con esta persona si se tiene buen perfil), y el morbo me dio para preguntar lo siguiente, a lo que no sé si dar gracias o arrepentirme...: "Qué tanta experiencia tienes", y cantó el pajarillo, me dejó triplemente frío, habían dos personas más en su recorrido de los cuales no tenía ni la más remota idea hasta ese momento en la noche...confieso que trataba de creer que no había absolutamente nada malo hasta ese justo momento, y de hecho así lo quería creer, quería creer que esos +2 en su lista eran sólo que el señor sólo estaba presumiendo más experiencia de la escasa que en realidad tenía.

Le pregunté si tenía pareja, por un momento pensé que me iba a decir que no, y tan grande es la estupidez humana que sin pedirle siquiera más detalles (cabe notar que hasta el momento habían sido escritos sin haber sido solicitados en su mayoría), me "confesó" que estaba en una relación de la que ya estaba mamado, de la que estaba que no daba más y que buscaba un escape..., yo entiendo que se sintiera mamado, que el amor se le hubiese acabado, entiendo que todo hubiese cambiado, yo, Pridamo Pristino que soy un soñador incansable y un romanticón obtuso, hubiese entendido que me dijeran "no lo quiero", o "ya no más" o qué sé yo, pero la sinceridad a veces no hace parte de ciertos léxicos, entenderán que la hiperventilación para ese momento ya casi se vuelven convulsiones en la sala de mi casa..., pero con un hígado de 10 kilos decidí preguntar algo más: "Cuándo fue eso? (me refería a sus últimos encuentros), y me respondió: "En abril, de vacaciones, uno..., el otro hace una semana...".


Saquen conclusiones mientras vuelvo.


viernes, 16 de octubre de 2009

Hector III

Después de esa pelea en abril, todo pareció estar bien, pero sólo fue por un tiempo, porque después todo siguió tornándose más tenso entre nosotros dos, después de encontrar ese tal registro no me atreví a preguntarle si la cuenta era de él durante unos meses, porque sabía que me iba a responder que no, y en efecto fue así, el día que le pregunté me dijo que cómo se me ocurría, hasta se molestó el personaje porque yo me atrevía a pensar mal de él, entonces decidí no darle aparente trascendencia y averiguar por mi parte si tenía la razón o dudaba ciegamente de la persona que tanto me quería, la duda siempre la tuve, y no nos digamos mentiras cuando se duda, las cosas simplemente tienden a marchar mal, en este caso muy mal.
Decidí seguirle el juego entonces, y de ahí surgió Pridamo, un personaje ideal que me haría de una vez por todas enterarme de lo que pasaba, resulta que el registro de msn, me decía que el señor bogotáxxx, se conectaba justo los días en que yo estaba de turno en el hospital, a altas horas de la noche, mientras mi idílica pareja aparentemente dormía, y yo inocente trabajaba. De vez en cuando me conectaba desde el hospital con la cuenta de Pridamo, a ver si desde el otro lado alguien se conectaba, sin éxito durante mucho tiempo. Pasó tanto tiempo que volvimos a Bogotá, los internados suelen acabarse en noviembre, fecha para la que volvimos, calabaza cada quién para su casa, pero infortunadamente ahora vivimos a cuatro cuadras, casi que en el mismo barrio. Pridamo tuvo éxito un día, el 11 de diciembre, al otro lado, bogotáxxx se conectó me contestó el saludo, pero me bloqueó, aún no sé por qué, pero así lo hizo.
No me siento orgulloso, y hasta algo de vergüenza me da confesar lo que hice después pero para mí en el momento justificó, dado que pude comprobar que tenía la razón, y que la persona con la que había compartido tanto, y a quien tanto quería al parecer se le acabó el sentimiento..., lo triste era que yo no tenía ni idea.
Esa misma noche decidí crear una nueva cuenta, un perfil ficticio de alguien asequible, por lo menos para él, acorde con sus gustos, se llamaba Ivan. Ivan acababa de salir de una relación con una mujer, novato en los asuntos homoeróticos, decidiendo experimentar con alguien bien, un tipo "bien", con un perfil "bien" al que el sexo le pintaba hasta "bien". Las manos me temblaron todo el tiempo, me tocó en el computador de la casa, porque el portátil al que me había hecho a principios de año, me lo robaron, y ahí delante de mi hermano menor, procurando tener más hígado que corazón y que sesos, mientras él veía muñequitos, yo agregaba a Hector a la cuenta de Ivan, para ver qué resultaba de ello, hasta el día 12 obtuve respuesta, Hector se conectó, y mi corazón latía a mil, les juro que hasta ese momento quise que fuera todo mentira, y que la persona que estaba sentada en la pantalla al otro lado no fuera él, preferí millones de veces morderme la lengua, y rogué a millares de Dioses porque él no fuera, pero infortunadamente al conectarse mostraba una foto que yo, algún domingo de aquellos en los que se quedaba conmigo, le tomé...

domingo, 11 de octubre de 2009

Hector II

El tiempo pasó entre cosas buenas y malas, como en toda relación, no niego que fui feliz (aunque con muy poco amor :P), y la vida me fue enseñando poco a poco, cómo era eso que llaman relaciones, que hay peleas, que hay discrepancias, que hay celos, que hay de todo un poco..., lo bonito, lo maluco, lo idílico, y lo triste.

El tiempo pasó, y nos tocó inevitablemente llegar al año más cruel de la carrera, de toda carrera, el último, en el caso nuestro el Internado, yo me quería ir con él, el decía que también se quería ir conmigo. Las plazas de internado las sortean según los promedios de cada estudiante, él tenía mejor promedio que el mío y fácilmente podía irse a cualquier parte, no es difícil concluir que los copiones y los cerebritos del semestre escogían las mejores plazas, entonces fue un complique cuadrar pero evitando detalles, quedamos juntos en lo más recóndito de la selva, Florencia Caquetá.

El internado es un asco, para aquellos que tengan amigos o conocidos médicos sabrán a qué me refiero, horas largas, días pésimos, regaños, somos de lo peorcito en los hospitales, para todos incluso para las enfermeras olemos maluco y no sabemos nada, al fin y al cabo no nos hemos graduado, según ellos, "es la oportunidad perfecta para hacer comer mierda a quien nos hará comer mierda después", parafraseando el personal de enfermería. Hicimos de las nuestras y compartimos una habitación gigante con baño y bastante privada, soñé por un momento que sería chévere compartir con la persona que amaba, pero no sabía qué tan equivocado estaba.

La convivencia, ah! la convivencia..., todo se tornó de un color tan bonito a ser una completa desgracia, el desorden suyo, que junto con el mío, se volvió un caos...

El comienzo del final fue una petición de su parte: un computador, el cual yo compré, después de comprarlo, parecía que algo hacía falta, (por favor!), y conseguí internet móvil que en esas pretéritas épocas era bastante costoso, pero todo por ese amor estúpido que me cegaba.

A él le dieron vacaciones, y casi un mes estuvo descansando, se fue un viernes si mal no estoy en medio de una pelea de proporciones épicas, yo me quedé en la selva, y él se fue a Bogotá, hablamos poco durante esos 23 días, pero cuando volvió me trajo muchos presentes, cosa que me extrañó sobremanera dado que en los 2 años y medio que llevábamos para entonces muy rara vez me había regalado un supercoco.

Un día cualquiera el computador se dañó y me di a la tarea de buscarle solución al problema dado que era un asunto de configuración, encontré sin siquiera proponérmelo que el msn tiene un registro, un pequeño registro en el que aparece la hora, la fecha de las conexiones, y hasta cifrado, la cantidad de contactos que se tienen agregados. Hasta ahí todo bien, pero encontré que aparte de mi cuenta, de la suya, de la de Carlos (un amigo gay de Neiva) había una cuenta más. Le pregunté a Carlos si era de él, pero era ilógico, dado que la cuenta era xxxbogotáxxx@hotmail.com, me lo sospechaba, no era de él, no era mía, y el tercero implicado, era él, mi novio, mi amorzote que me trajo presentes una mañana de abril desde su natal Bogotá.


viernes, 9 de octubre de 2009

Hector I

Yo lo quise, lo quería mucho, tanto, pero tanto..., que llegué a amarlo, con un amor tan puro, tan inocente, tan de colegial, lo amé demasiado, así, con ese amor con el que usualmente suelo amar. Yo me confieso soñador, me confieso ingenuo pero no ningún tonto, y esta es la historia resumida de lo que sucedió en estos tres últimos años, del por qué estoy lejos, del por qué estoy sólo, y la razón por la cual, a veces (afortunadamente ya, sólo a veces) estoy triste.


Él y yo éramos compañeros de carrera, entre tanta gente, jamás habíamos cruzado palabra, sólamente miradas, miradas que en determinado momento fueron más que dicientes, miradas que me sedujeron, miradas que sin duda fueron las culpables de mi suerte. Yo jamás había tenido una relación con nadie, la anhelaba, la deseaba, hacía poco había sucedido lo del celista, y lo del marinerito, y hacía ratos no sentía nada por nadie, hasta que me crucé con su mirada.


Un día cualquiera al revisar mi correo, encontré un mensaje anónimo de alquien a quien supuestamente le "gustaba mucho", me dijo que si quería seguíamos hablando, y decidí seguirle desinteresadamente el juego, supe que era compañero de carrera, de semestre, que le gustaba, que me miraba, hasta que concluí que era él, Hector.


Hector y yo, comenzamos a hablarnos, a pasar tiempo juntos, y de un momento a otro un 29 de octubre decidimos que seríamos pareja. Para mí el cambio fue tremendo, dado que era una persona muy exigente, y egoísta, cosas que no toleraba al principio, pero después me acostumbré (primer error). Para omitir detalles odiosos, y tediosos, estuvimos juntos durante 3 años, 1 mes y 13 días.


Hector, era mi vida, mi adoración, un tipo egoísta, ególatra, y el opuesto de lo que alguna vez soñé por príncipe azul. lo quise, lo confieso, y no sé si arrepentirme ahora.
Sé que es un poco odioso dejar a medias una historia, pero dado que es larga, para evitar el tedio prefiero fraccionarla. Espero me sirva el método, por favor, comenten, y así me motivan a una segunda entrega.

martes, 22 de septiembre de 2009

Lecciones de Entomología


Siguiendo un poco la línea de aquellas pequeñas cosas medio tontas he decidido publicar algo, evocando épocas lejanas, y más calurosas, compartiendo las enseñanzas de las tierras de donde procedo, y las tonterías con las que uno suele crecer.

Vengo de la costa norte de este gran país, diverso, pluricultural, pluritemático y pluriobtuso, desde que era niño, antes de saberme fiel seguidor de los muchachos, entendía aunque nunca me explicaran, que marica era el que se dejaba "dar", y el que "daba" conservaba su estatus de macho latino heterosexual, lo más chistoso es que este super macho podía tener esposa, hijos, mozas, miles de mujeres, y "darle"a cuando pasivo se le atravesara, y seguir conservando el status de macho costeño heterosexual (válgame Dios).

No sé cómo será en el resto del país, pero supongo que en algunas regiones ha de ser similar el asunto, con el pasar de los años también aprendí, que este macho cabrío, además generoso, que insertaba su falo en los incautos pasivos, recibía dependiendo de las millas recorridas el título de Cigarrón.

Me explico, este machote se puede comer todos los hombres que quiera por detrás, pero cuando acepta o formaliza su relación con un tipo, sufre una particular metamorfosis en el denominado Cigarrón, insecto muy popular, dadivoso, y vistoso que en la costa vendría a ser el marido del paseo, el macho de la relación, muy popular entre los estilistas de la costa, y que siempre ha de conservar (por lo menos en público) la imagen de macho re-macho, porque sino no es más que una loca pasiva.

Se hace la claridad que lo publicado no concuerda con el parecer del redactor, y no se pretende hacer ningún tipo de discriminaciones y que el lenguaje usado no hace parte del sentimiento del mismo, sino que puede considerarse una fiel transcripción de lo expresado por la voz popular costeña.

Ahora digo, qué hipocresía más grande! Desde niño aunque nadie me explicara tampoco, supe que el Cigarrón, o el que las tira de macho y se come todo, es tan gay, como el que de forma "sumisa recibe". Y digo hipocresía, porque de dónde se sacaron la idea que lo uno tiene que ver con lo otro, ¿por que un tipo sea activo lo hace más macho que el pasivo, o menos marica?, tan es así el asunto que he conocido gente, y personalmente en un tiempo hasta me comí el cuento, que ser pasivo es ser la loca del paseo, el más afeminado, y tan cierto es lo anterior, que tire la primera piedra el que no ve un tipo afeminado y no haya siquiera pensado que es pasivo, y lo digo señores porque itero..., YO también lo he pensado, y hablando de obtusos. (Aunque muchas veces se está en lo cierto ¬¬)

No soy quién para juzgar pensamientos y creencias, no soy quién para herir susceptibilidades, sólo escribo y publico el post para demostrar que nuestro país es diverso, en todo, incluso rico entomológicamente hablando... (:P)


P.S. "Dar es Dar"

lunes, 14 de septiembre de 2009

Dancing Queen




Hoy sufrí un viaje más o menos largo, por lo menos lo suficiente como para hacer ciertas reflexiones aunque tontas...


Me es muy difícil bailar con un hombre..., me tocó confesarlo, me es bastante difícil, puedo echarme flores diciendo que me muevo decentemente con una mujer, y vueltas van y vienen, y tomarla de la cintura no representa mayor problema, hasta el punto en que algunas han alabado mis torpes movimientos, pero con un hombre, es complejo (afotunadamente es en ese orden, sexo fácil, baile difícil, en comparación con las muchachas).


La primera vez que bailé con un tipo, que ha sido de las únicas, fue con el amigo de una "amiga", y lo recuerdo como ayer...El sujeto en mención, se decía amante de los "olores naturales", y nunca usó perfume, ni cosa semejante (por Dios!), el sudor corría, y la gente en un bar en la séptima bullía, y se apretujaba, mientras él me apretujaba con lujuria, su...paquete.


Debo decirles que la experiencia fue traumática, era yo un infante sin cédula, escapado en la noche esperando algo más que eso en mi primera vez en un bar gay, pero no, me tocó el maloliente libidinoso, y creo que ha marcado desde entonces mi posterior voluntad de danza.


Creo que sufro un poquito de aquello que una cierta Dra llama Homofobia Interna, o será simplemente pendejada mía..., no sé, lo cierto es que incluso con mi ex, me costaba bastante, ya con otras excusas..., sin detalles.


A veces me da un poco de envidia, ver cómo en las discotecas, y bares, se apretujan unos a otros, y otros trepados a otros, felices, sudando, restregándose, bullen, contentos, y yo con un trago en la mano no hago más sino envidiarlos...(:P).
Cuando no hay temas inteligentes..., siempre hay bobadas para comentar.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Soledad Eterna


En estos días varios de los blogs que frecuento han hecho alusión a algo que me estaba rondando en la cabeza por estos días, la soledad, y en particular, la soledad de nosotros como gays.


Unos dicen, toca resignarse, otros dicen, toca esperar al príncipe rosa, otros dicen, disfruta la vida y vuelvete un vagabundo... no hay unanimidad acerca de dichas opiniones, afortunadamente, pero se observa una triste constante..., al parecer la mayoría de nosotros piensa que el destino de todos es el terminar sólos(as), viejos(as), arrugados(as), criando los sobrinos, cazando pollitos en los saunas, buscando sexo por internet, y hasta pagando por los servicios de algún macho lampiño superdotado (de abajo), reuniéndose con los amigos(as) igual de viejos(as) y solos(as), a hablar mal del prójimo y a evocar la felicidad del ayer.



No sé de quién fue el bendito invento, si religioso, social (o demoníaco) el hecho de tener que estar la mayor parte de la existencia después de cierta edad en la vida, acompañado de alguien, formar una vida juntos y ser "felices", de tener compañía eterna, y tener perros, hijos, gatos, lavadora y secadora, tal es la presión social, y mental, e incluso biológica, que se llega al punto de rayar en el desespero en las epocas de soledad. La soledad se toma como una imperiosa carga que hay que llevar sobre las espaldas, y que a algunas personas corroe lentamente el autoestima (triste soledad).

Hace unos nueve meses me encuentro sólo vagando por el mundo sin pareja ni nada que se le parezca, ni un prospecto, Gracias a Dios...(?). Reconozco que la soledad es muy mala compañía, y pésima consejera, que tire la primera piedra el corazón solitario que no piensa bobadas y no ha cometido locuras por no tener freno de mano al lado. Yo lo confieso, hay momentos en que siento una extraña necesidad de compañía, que no es satisfecha por la compañía de amigos, ni de familia..., es otra cosa. (Lozenge Of Love - Radiohead)


Debo confesar que tal vez soy ingenuo, que tal vez soy un romántico empedernido, tal vez un tonto, pero me rehúso a la idea de que quedarme sólo y triste y creerme que nadie en este mundo vale la pena, que el amor no existe y que todos somos unos perros infelices, que buscamos citas en el chat y copulamos como conejos siendo infieles como si fuese un pasatiempo. Debo decir que me han dado duro, que no he sido ni remotamente de buenas en estas cosas del amor, que me han puesto los cachos, que he llorado, y que de vez en cuando lloro, que me duele, pero ni con todo eso creo que debería dejar de creer (a veces).


En esta soledad que me acompaña pienso en el pasado, miro el futuro tratando de entenderme, y esperando que todo resulte de alguna u otra forma... mejor.


Me rehúso a la idea de que la felicidad no existe en forma de alguien que valga la pena, me rehúso a la idea del estereotipo del hombre gay solo, solterón cuando viejo..., me rehúso a la idea de que esta soledad sea eterna y que la felicidad no llegue jamás, reconozco como dice una sabia colega por ahí, que "la existencia debe ser lo suficientemente hermosa para poder vivirla sólo", y tiene razón, mientras se esté sólo se debería ser feliz, y es lo que procuramos hacer, pero a veces, no lo neguemos señores... necesitamos esa mano extendida, que nos invita a la felicidad, que queremos a veces, sólo a veces, sea eterna...


lunes, 17 de agosto de 2009

Lecciones de astrología


Soy una estrellita dorada, me dijo un amigo un día cualquiera y no tenía idea de qué me estaba hablando, luego me enteré que: Estrellita Dorada: Adj, masc, sing. Dícese de aquel hombre homosexual que no ha tenido relaciones sexuales con mujeres, de ningún tipo. Al parecer los besos no aplican, y menos si dichas mujeres saben que eres gay, según me comentó mi sabio y conocedor amigo.

Confieso que no tengo nada en contra de las mujeres, me parecen excelsas, maravillosas, e incluso me han llegado a gustar, y mucho, más de dos féminas, pero jamás me han inspirado nada que incluyan boca, manos y lo otro..., jamás. El sexo con las mujeres hasta me resulta algo complicado, por aquello del orgasmo, del punto g, y dada mi condición de amigo del aseo, hasta un poco nauseabundo el asunto con las chicas.


Itero, nada tengo en contra de las mujeres, pero en mi práctica profesional, los genitales femeninos dejan mucho que desear, y dado la condición patológica subyacente motivo de sus visitas y de la exposición de dichos genitales a estos ojos impolutos, me he dado cuenta, confirmado y requeteconfirmado, que me quedo con los hombres...


Entonces también soy una estrellita dorada, al igual que muchos de mis amigos por lo visto, y en lo que a mí concierne seguiré igual. No que tenga nada en contra de las mujeres, no señor, pero me resulta orgánicamente imposible después de saberme gay tocar con mis manos algo que no sea un hombre, sé que he sufrido, sé que he llorado, sé que lo seguiré haciendo, gracias a los perros, cochinos, insufribles caballeros , sé que definitivamente somos de lo peor como dicen las damas, pero qué le vamos a hacer, los hombres (suspiro) somos los hombres, y las mujeres, sencillamente no son lo mío.


P.S. Haciendo alución a la consabida saga del adolescente mago bonito, aplica también el término de sangre sucia, para aquellos que no pertenecen a la horda de estrellitas doradas que andan por ahí virginales, y que decidieron aventurarse en la complicada anatomía femenina...


Lo anterior, aclaro, no es con ánimo de burla, y va con todo el respeto para todos, es simplemente un escrito más, haciendo loas grandes a ésto tan chévere que llamamos diversidad...

miércoles, 5 de agosto de 2009

Bye Sailor!!!

Detesto que todo lo que termino escribiendo tiene algo que ver con el amor, el desamor, o alguna cosa relacionada. Pero heme aquí, nuevamente escribiendo sobre causas perdidas. Curiosamente, hace unas 24 horas acabo de hablar con el señor que inspiró mis calenturas adolescentes, y que inspiró "Hello Sailor" (para los que no lo saben, el inspiradísimo post anterior), después como de 8 años, me lo encontré el el msn (maldito invento) y zas!, vivimos en la misma ciudad, por cosas del destino (a pesar de que he huído por más de siete años, los mismos que teníamos sin hablarnos), y al parecer en unos cinco días estaría atravesando el umbral de mi puerta, porque se le antojó que nos viéramos. Curioso cómo las cosas que no son planeadas, que anhelamos, que soñamos, o idealizamos, se materializan en el peor de los escenarios, en el peor de los momentos, y terminan hasta siendo una odiosa situación. Como cuando soñé que mi primer novio sería un príncipe azul, pero terminó siendo una vulgar rata gris.

No estoy contento que el marinerito me visite, estoy un tanto sorprendido porque el que quiere verme es él, estoy seguro que me va a preguntar si soy gay, jeje. No estoy contento porque tiendo a ser muy inconforme (Dios por qué me hiciste humano!), a pesar de soñar con un reencuentro, se me hace extraño volver a ver su diminuta figura, mirándome a los ojos, con esos ojos grandototes. Tal vez me da miedo ver que el muchachito lindo del que me enamoré ya no existe..., y que lo que me queda simplemente son un montón de recuerdos, que no son recuerdos sino un amasijo de neuronas tontas, revueltas con babas, recordando bobadas.

Triste, se casa, eso me dijo por el msn (mugroso invento), con una mujer hermosa (me mostró una foto), y una vez más me toca agachar la cabeza, silente, digno, viendo cómo todos son felices, y yo aquí...

jueves, 23 de julio de 2009

Hello Sailor!!!


Él era mucho más bajito que yo, con un bonito cuerpo, unos ojos de ensueño y unas manos preciosas, y lo amé con locura durante largos cinco años.

Todo comenzó cuando sus papás lo iban a sacar del colegio, porque "le estaban exigiendo mucho al niño", y yo cometí una de esas mariconadas mías que usualmente cometo, y le escribí el último día de colegio ese año, en una hoja suelta con tinta azul y la mejor de las caligrafías, que se quedara, que me iba a hacer mucha falta. No volví a verlo hasta el año siguiente, el primer día de clases sentía los pies pesados al acercarme cada vez más a la puerta del salón, si lo veía, ¿qué le decía?, ¿qué hacía?, ¿y si no lo veía?, ¿si se había ido en serio?, ¿y si le había dicho a todos que yo era un mariconazo muy marica? . Llegué y estaba ahí, mirándome con esos ojos grandotes que tenía, y con una sonrisa socarrona dibujada en sus deseables labios. Hasta la hora del almuerzo me habló y me dijo: "Tranquilo, no le voy a decir a nadie". Y así hizo, nunca dijo nada.

Cada vez más me acerqué a él, nos hicimos muy buenos amigos, curiosa y extrañamente en ese momento no sabía que los muchachos eran lo mío, pero en mí creció un sentimiento extraño que cada día me quemaba más y más las entrañas, y cada vez que surgía retumbándome y cuestionándome, disfrazaba dicho sentimiento con los nombres de admiración, orgullo, amistad, cariño, porque yo, un machito costeño de trece años no podía sucumbir en los brazos de un varón enano de 1.56 mt de estatura... pero redondito caí. Supongo que como todos los que han de leer esto, no fue fácil saberse marica, por lo menos al principio, y sentir que lo que sentía por ese homúnculo era mucho más que admiración. En clases miradas iban y venían, miradas que un macho costeño no le profiere a un par, miradas que iban y venían tejiendo historias de amor y calenturas nocturnas en mi cabezota, y que hacían que este ser que estaba untado hasta el cuello, terminara por hundir su cabeza...

Yo, paranoico (e iluso) por naturaleza, tejía historias de amor en las que me iba con él happily ever after. Nos hicimos excelentes amigos, los mejores, par de mocos a todos lados, y lo que inicialmente era admiración terminó en una pasión absurda que me tragaba yo solo en silencio, disfrutaba de su olor, su perfume, su roce cuando se nos daba por jugarnos a los puños y terminabamos revolcándonos en el suelo, yo feliz...

En clases, siempre estábamos lejos el uno del otro, pero él me acercaba con su mirada, desde el otro extremo del salón, me miraba y yo casi siempre atento, a veces miraba hacia donde estaba y me encontraba con esos ojos grandototes, y unas mejillas que se sonrojaban, y por dentro yo feliz. Se me ocurrió un día cometer una mariconada muy maricona, escribirle con buena caligrafía y ortografía una carta, en la que le decía que "lo quería mucho", a lo que él respondió "yo también", y no fue sólo esa, porque tuvimos una decente relación epistolar, además.

Regalos van, regalos vienen, y yo con muchas ganas de un beso, un beso que habría de saber a gloria.

Los años corrían, y los niveles hormonales crecían, y nos volvíamos más hombrecitos, y la voz cambiaba, las espaldas se ancharon, crecieron las piernas, y él se consiguió una novia, y muchas se volvían locas por él..., yo ya estaba loco por ese tal. Su novia me dio cuarenta y dos puñaladas al corazón, y él tres más. Me dolío, y lloraba escuchando canciones tontas, y me deprimía, y lloraba y lloraba. Sus miradas persistían, las cartas también, y mi sentimiento también.

El tiempo corrió, y antes de despedirnos para siempre fui a una fiesta de cumpleaños en la que nos emborrachamos hasta la náusea y él en camiseta, y boxers negros, ebrio, me abrazó, me dijo que me quería mucho, me dio un beso en la mejilla (dos, de hecho) y se durmió.

Una vez lo vi desnudo, me reservo los detalles...

Recuerdo con nostalgia el día en que me fuí para siempre de mi ciudad natal, fuia despedirme de él, me acompañó hasta la parada del bus, caminamos juntos, yo silente, el tarareando "Si tu te vas" de Juan Luis Guerra, luego me dijo que nos escondiéramos para darme un abrazo de adiós, recuerdo también que una noche en su casa, puso "Voy a Vos" Vilma Palma porque me gustaba esa canción, y ahora me gusta más.

Recuerdo con nostalgia esos días de mi inocencia infinita en que confiaba, y creía, y amaba con locura, a mi primer amor, mi amor de colegio.

Creció hasta los 1.59 mt, se fue a la Marina, y nunca más volví a saber de él, nunca más supo de mí, tampoco supo, hasta ahora, que lo amé como a nadie, que en sueños lo recuerdo, vuelve, y me da ese beso infinito lleno de amor que tanto anhelé, y mucho menos sabe que todavía hay resquicios de los sentimientos albergados, no por el actual sino por ese muchacho lindo de ojos grandototes, de 1.56 cm, mi mejor amigo del colegio, al que tanto, tantísimo amé (y que supongo, que también me amó)

P.S. Mientras él me decía "Si tu te vas ya no me queda nada, si tu te vas mi corazón se morirá" yo le decía "Estoy en tus manos no quiero salir, te pido que aprietes me vas a sentir"...

domingo, 12 de julio de 2009

In Memoriam


FUNERAL BLUES


Detengan los relojes
desconecten el teléfono
denle un hueso al perro
para que no ladre
Callen los pianos
y con ese tamborileo sordo
saquen el féretro...
Acérquense los dolientes
que los aviones sobrevuelen quejumbrosos
y escriban en el cielo el mensaje...
él ha muerto.


Pongan moños negros
en los níveos cuellos de las palomas
que los policías usen guantes
de algodón negro


Él era mi norte mi sur
mi este y oeste
mi semana de trabajo
y mi domingo de descanso
mi mediodía, mi medianoche
mi conversación, mi canción


Creí que el amor perduraría
por siempre.
Estaba equivocado.


No precisamos estrellas ahora...
Apáguenlas todas
Envuelvan la luna
desarmen el sol

Desagüen el océano
y talen el bosque
porque de ahora en adelante
nada servirá.


W. H. AUDEN (Fotografía)


A la memoria de E.M. y N.N...

viernes, 26 de junio de 2009

Solo de Violonchelo


Tengo veintitrés programas de concierto, ordenados en orden cronológico, guardados como tesoros, desde el primero, la primera vez que lo vi, la primera vez que me vio, la primera vez que escuché su dulce voz tañida con arco y chelo, hasta la vez que me despedí en silencio porque jamás volvió. Tengo veintitrés programas de concierto, conciertos que me gocé hasta el aplauso final, ese aplauso que quería hacer interminable para que apareciera su figura sosteniendo su hermoso chelo, tan hermoso como él. Aplauso que quería y hacía interminable para escucharlo nuevamente, porque confieso en esta líneas, que lo escuchaba sólo a él no más que a él a pesar del millón de notas alrededor, lo escuchaba a él y sólo a él, sus notas acariciaban, mientras yo le respondía con aplausos, juntando mis manos queriendo que él me escuchara a mí, sólo a mí, así como yo lo hacía con el violonchelista, resaltaba para mí a pesar de la orquesta que lo acompañaba. El chelista era la pieza fundamental, siempre lo fue, siempre cada sábado, cuatro de la tarde, entraba con la esperanza de verlo, y lo hacía, y tocaba para mí, y yo aplaudía para él. Sería muy ridículo y hasta patético decir que me enamoré, pero llegué a sentir algo raro por el chelista, por sus notas, por sus pizzicattos, por sus equivocaciones, por su sonrisa mientras tocaba. quería ser por un momento el chelo, y sentirlo tan mío, sentirme tan suyo, tener por un instante una relación armoniosa, perfecta, músico e instrumento, qué quiere más un músico que su instrumento (?), y yo sería ese, veintitrés veces ese instrumento, no más, y creo que hasta lo fui. La lluvia siempre caía afuera, cada sábado, veintitrés sábados, y yo asistía, escuchaba, aplaudía y me gustaba, me fascinaba, me deleitaba en mi asiento viéndolo, cerca, muy cerca, lo sentía, lo escuchaba, lo adoraba, como hombre, como músico, como chelista. Afortunadamente jamás lo volví a ver, quedé enamorado del chelo, más no tontamente del violonchelista...


lunes, 22 de junio de 2009

Desamor


A veces me pregunto, qué será, de dónde viene el sentimiento inmundo de desgracia infinita posterior al desamor. Esa sensación de vacío infernal, de náuseas, de ira, de dolor, sumado todo a una sinfonía de lágrimas perennes. A veces me pregunto de dónde pero por más que lo pienso, por más que lo he vivido no hallo respuestas. Me pregunto el por qué después de haber visto el tiempo correr, de verlo llevarse poco a poco, uno a uno muchos de los recuerdos, aún me duele, y aún canto a coro con mis lágrimas. Ellas mismas me han lavado de las mejillas los besos, las caricias, ellas me han ayudado a olvidar, mis amigas las lágrimas. A veces me pregunto por qué a pesar de los estrellones de la vida, creemos en el amor, por qué a pesar del dolor buscamos juntar nuestras almas con el menos peor, con el menos feo, con el menos patán. A veces me pregunto por qué no se me es, o se nos es más fácil, convencerme, convencernos de la soledad como común denominador de esta vida..., se sufriría menos, se sentiría menos mal, porque no se desesperaría por encontrar con agonía un "alguien" con quien sufrir al final, un alguien del que sólo quedan los más bonitos, y los peores recuerdos. ¿Seré muy duro? ¿o será que en realidad tengo razón?




domingo, 7 de junio de 2009

Lujuria Anhelada



Quisiera saber por qué me es más fácil a pesar de lo difícil que resulta, esperar por un príncipe azul, que convencerme que esas son pendejadas que en realidad no existen. Sueño con alguien especial, con un hombrecito bonito, inteligente, caballero, y masculino (algunos me han dicho que pido mucho, ¿será cierto?). Me es difícil convencerme que esos sólo se ven en las películas romanticonas, porque en la vida real si son bonitos sólo se juntan con los bonitos, si son bonitos son perros, si son perros no son inteligentes, y la verdad si no son inteligentes, sencillamente no me gustan. ¿Será que pido mucho?. Quisiera saber por qué me resulta tan difícil volverme un perro yo mismo, tirar por aquí y por allá, repartiendo mi amor por doquier, esparciendo la felicidad, y tener alma puta. ¿Será muy difícil?. Quisiera saberlo de veras, por qué como gays, somos tan moralistas, o por qué soy yo tan moralista, y no poder liberarme de los tapujos de la promiscuidad y el sexo sin compromiso, cuando todo el mundo parece pasarlo tan bien (pregúntenle a mi ex) ¿será que soy en realidad un soñador tan iluso?. Quisiera respuestas, pero no las hallo por más que me lo proponga. Exijo al destino ese caballerito bonito, inteligente y masculino (cruzando los dedos porque no sea un perro) se cruce conmigo un día de estos, y nos perdamos en una mirada infinitamente romanticona y pendeja. Soñar no cuesta nada señores, podría esperar toda la vida, a veces quisiera esperar toda la vida, sentarme a leer mientras espero y ver como el destino confabula y las parejas caminan agarradas de la mano convencidas que las cosas son para siempre y yo espero al caballerito, porque por más que lo pienso no me va lo del alma de puta...
Estudio del David de Michelangello
Rafael de Urbino

miércoles, 3 de junio de 2009

Perfidia (Oda a un buitre)


Hace poco me enteré que tienes novio, y no un novio cualquiera, me enteré que es la misma persona con la que me engañaste, y definitivamente, en este mundo todo el mundo tira con todo el mundo, todos tiramos sobre un gran pañuelo, que resulta siendo bastante pequeño. Tu novio, tu "someone special", terminó siendo amigo de un amigo de un amigo. Y me enteré cómo es, quién es, qué hace, y hasta lo mucho que te extraña porque no te tiene cerca. Me he propuesto durante estos largos meses, desterrarte de mi cabeza, desterrar tus pensamientos de mí, espichar mis neuronas y sacarles el jugo que quedó de tí, y por más que lo intento, vuelves, como buitre sobrevolando los restos que quedan de mí. (Flies are buzzing around my head Vultures circling the dead Picking up every last crumb). Y ya estoy harto de tí, de tu super novio, super interesante, y me harté de estar aquí viendo cómo tú eres feliz con tu nueva felicidad, y yo valgo nada en este momento (Es hora de volver a mí...). La felicidad ha de llegar para mí también, sea en la forma que tenga que llegar, así sea en forma de perro (Preferiblemente un Golden Retriever), gato, un viaje por Europa, lo que sea..., pero ha de llegar. Hoy he decidido olvidarte del todo, he decidido que voy a comprar una escopeta, y cuando vengas a mí, a ver los restos que dejaste maldito buitre, te desterraré del todo con ella, con mi amiga la escopeta...

domingo, 24 de mayo de 2009

A propósito de la Homofobia








Tanto que decir, y tanto por hacer. Como para empezar, duele y duele mucho el ser señalado. En lo personal, soy un varoncito, sin amaneramientos, y lo soy aquí en frente al portátil, en la calle, en el trabajo, en la familia, y hasta en un bar gay, y a pesar de eso, sé lo que es este tipo de discriminación. Esta etiqueta, nos persigue sin tregua toda la vida, y muchos de nosotros no tenemos vida con esa etiqueta.

Esta entrada, es simplemente para comentarles algo que he pensado al respecto, y es sobre el machismo que tenemos tan arraigado, no soy precisamente una excepción, mi prototipo de príncipe azul no lleva una boa rosa en el cuello, ni la manicura recién hecha, ni ropa ajustada, como suelo decir: "soy un machito al que le gustan los machitos". Todo este pensamiento me lleva a qué tanto derecho tengo yo a sentirme mal por los señalamientos cuando yo soy un machista como lo es el resto, mis amigos no son amanerados, no me agradan las plumas, y no me fijaría en un hombre "loca", me pregunto, qué tanto derecho tengo a sentirme mal por ser señalado cuando soy algo homofóbico, y no soy un gay aberrante, porque puede tirar la primera piedra el que no discrimine como yo.
Toda esta palabrería para decirles, a propósito de la homofobia, comencemos por nosotros, de eso se trata el arcoiris ¿no?.

Películas para recomendar, inevitablemente relacionadas con el tema:
À cause d'un garcon, una película francesa recomendable, descargable de la página de Gayteca.




Breakfast with Scot, una película gringa, por lo menos a mí me puso a pensar sobre lo homofóbico que soy como gay, se puede descargar de Gayteca, y tiene trailer en Youtube.




Bienvenidos los comentarios...
P.S. No son películas merecedoras del Oscar, pero vale la pena verlas.

domingo, 10 de mayo de 2009

Nessuno


Hoy ya es mañana, y me detengo un momento a pensar cómo corren las horas, siguen y seguiran corriendo sin tí, como con prisa, a veces creo que el destino se ha aliado con el tiempo y de puros chicos chéveres quieren hacerme alejar rápido muy rápido del ayer, del ayer en el que me dolías más. El tiempo está aquí conmigo aquí esperando que las lágrimas den media vuelta y regresen su camino, y me pregunto por qué carajos lloro y lloro por tí, si no me gusta llorar, detesto llorar, cómo quisiera detestarte de la misma forma...
A Pair of Shoes
1885
Óleo 37x45cm
Vincent Van Gogh

jueves, 7 de mayo de 2009

Un Beso de Dick



Me resultó personalmente fascinante el hecho de que esta obra me transportase a los confines de mi memoria y recordar, cómo fue mi primer amor, el amor de colegio. Un beso de Dick es un libro con un escrito bastante sencillo, que recoge la historia de amor entre dos muchachos de colegio, y que tiene impreso con las palabras del autor toda la ternura de los besos y de las caricias entre ellos. Tiene una inocencia y pureza inigualable, se confirma una vez más impreso en papel, que el amor entre dos personas del mismo sexo resulta tan tierno y sincero como cualquier relación de otro tipo. Refresca el alma saber que el amor entre dos muchachos puede ser tan puro, y hace soñar con querer un amor de esos para sí. Esta obra fue la ganadora del Concurso Literario de la Cámara de Comercio de Medellín (Colombia) en 1992, en su momento causó algo de escozor mental el hecho de entregarle un premio a un autor homosexual (Fernando Molano). Es un libro hermoso, con mucho de autobiográfico por parte del autor, que realmente hay que leer.


Hay un grupo en Facebook, que se hace llamar “Seguidores de la Obra de Fernando Molano”, el cual recomiendo (soy miembro :P). Además les comparto un enlace “Cámara de Comercio de Medellín”, donde, si introducen como palabra clave “ Un Beso de Dick”, aparece un documento, una copia de la primera edición del libro, en formato PDF, para que no haya excusa de no leerlo.


Esta obra tiene un “complemento”, la segunda obra de Molano, “Vista desde una acera”, un libro que a mi parecer tiene un carácter más personal, una obra pre-mortem, en el que relata momentos difíciles de él y su pareja, por la enfermedad de éste último, evocando entre páginas momentos de su infancia y episodios memorables de su vida.
En Colombia un grupo teatral (Barrakas) hace una adaptación de “Un Beso de Dick”, de Molano. Es una muy buena adaptación de la obra, con toques particulares del grupo teatral, en el momento se encuentran en Bogotá, actualmente es la segunda temporada de la puesta en escena, y pronto estarán realizando funciones en la ciudad de Medellín, asistí no hace mucho a verla y me pareció que vale la pena darse una vuelta a verla. Hay un grupo en Facebook, donde se detalla un poco más sobre participantes, costos y lugar de las funciones: “Un Beso de Dick”

Gracias Dondiego.

sábado, 2 de mayo de 2009

Mayo 2 por la tarde...


Quisiera recordar con ternura el día anterior a ese, pero no puedo, la fuerza del dolor no me lo permite, y simplemente todo aquello que alguna vez quise, adoré, se desvanece en tus manos, mientras las destruyes al cerrarlas. Cómo quisiera ser de cristal, para que sintieras mi dolor mientras me quiebro entre tus manos.

Han pasado más de cuatro meses, no puedo decir que duele como ayer, como hace una semana, porque a decir verdad es cierto que las heridas del corazón sanan, lento, muy, muy lento, pero sanan. Hace más de tres meses que no sé nada de ti, ni dónde estás, ni cómo estás, ni con quién te revuelcas a esta hora, y la verdad no sé si me haga bien siquiera tratar de imaginármelo, espero que lo disfrutes, como sé que lo estás haciendo.


Hoy es uno de esos días cualquiera en los que te extraño a pesar de las heridas, a pesar del dolor, me dueles, me duele tu ausencia, me duele sentirme que me quisiste y que ya no, porque así lo decidiste, me duele sentir que te fuiste de mí, y yo hasta el día anterior a tu partida quise tanto de ti (!), recuerdas cuando te dije que nos casáramos, que quería que viviéramos juntos, que quería un perro contigo, ¿gran perro infeliz? ¿Recuerdas?, me dueles en el pecho H, me dueles como nada.
Toda esto me lo pudiste haber evitado, crees que por marica me merezco esto?, te amaba gran cabrón, te amaba como a nada, y quería irme contigo lejos, lejos de aquí mi amor, amor lindo, vida, cielo, quería ese perro contigo, no te quería perro a ti.


Aclaro, jamás tuteé a este personaje..., pero sí es más que real el sentimiento expresado

La Prima Volta


Bueno, esta es la primera de las entradas que publico en el blog, la verdad no sé qué tanta gente esté tan desocupada como para leer las tonterías de un tipo sin mayor oficio, pero ojalá a alguien le interese, por lo menos como para opinar.

Soy un médico recién egresado en alguna montaña de algún país de Latinoamérica, con penas a puñados, y sueños por montón, tratando de hacer catarsis a través de un teclado, si leen esto y les gusta, sería interesante si opinan, cualquier improperio será recibido de la manera que corresponda.

Lo que ven en la foto, es una "mascota", uno de los muchos escarabajos hércules que abundan por acá.