viernes, 9 de octubre de 2009

Hector I

Yo lo quise, lo quería mucho, tanto, pero tanto..., que llegué a amarlo, con un amor tan puro, tan inocente, tan de colegial, lo amé demasiado, así, con ese amor con el que usualmente suelo amar. Yo me confieso soñador, me confieso ingenuo pero no ningún tonto, y esta es la historia resumida de lo que sucedió en estos tres últimos años, del por qué estoy lejos, del por qué estoy sólo, y la razón por la cual, a veces (afortunadamente ya, sólo a veces) estoy triste.


Él y yo éramos compañeros de carrera, entre tanta gente, jamás habíamos cruzado palabra, sólamente miradas, miradas que en determinado momento fueron más que dicientes, miradas que me sedujeron, miradas que sin duda fueron las culpables de mi suerte. Yo jamás había tenido una relación con nadie, la anhelaba, la deseaba, hacía poco había sucedido lo del celista, y lo del marinerito, y hacía ratos no sentía nada por nadie, hasta que me crucé con su mirada.


Un día cualquiera al revisar mi correo, encontré un mensaje anónimo de alquien a quien supuestamente le "gustaba mucho", me dijo que si quería seguíamos hablando, y decidí seguirle desinteresadamente el juego, supe que era compañero de carrera, de semestre, que le gustaba, que me miraba, hasta que concluí que era él, Hector.


Hector y yo, comenzamos a hablarnos, a pasar tiempo juntos, y de un momento a otro un 29 de octubre decidimos que seríamos pareja. Para mí el cambio fue tremendo, dado que era una persona muy exigente, y egoísta, cosas que no toleraba al principio, pero después me acostumbré (primer error). Para omitir detalles odiosos, y tediosos, estuvimos juntos durante 3 años, 1 mes y 13 días.


Hector, era mi vida, mi adoración, un tipo egoísta, ególatra, y el opuesto de lo que alguna vez soñé por príncipe azul. lo quise, lo confieso, y no sé si arrepentirme ahora.
Sé que es un poco odioso dejar a medias una historia, pero dado que es larga, para evitar el tedio prefiero fraccionarla. Espero me sirva el método, por favor, comenten, y así me motivan a una segunda entrega.

6 comentarios:

  1. 3 años... Seguramente ya mucha gente te ha dicho que batiste record o algo asi puesto que las relaciones homosexuales tienden a complicarse. Pero soy de los que piensa que no debe justificarse... Estoy seguro que esos 3 años valieron la pena.. Cada experiencia deja enseñanzas, crecimiento y madurez :)

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  2. Como dice una cancion por ahi...duele reconocer, duele equivocarse y duele saber que sin ti es mejor aunque al principio no. Son cosas por las que debemos pasar en la vida (desafortunadamente), aunque es de ese tipo de cosas de las que hay que aprender!!!

    Un abrazo y espero Hector II!

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  3. Hola,

    Ilusiones del primer amor!!!

    Con diversas variantes, pero todas con un mismo hilo conductor que de alguna manera te marcará por el resto de tu vida.

    Aunque no dices mucho y habrá que esperar las demás entregas, si veo como mas o menos por donde va el agua al molino.

    Saludos,

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  4. Umm pues que le digo: "no quiero morir si antes haber amado, pero tampoco quiero morir de amor"

    A ver pues mijo aprendio algo? disfruito algo? espeor que si..sume, reste y siga adelante...

    Siempre Keep on moving...

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  5. ES posible que en este instante la visión sea algo turbia pero el hecho de que hayas tenido la fuerza, la paciencia, la entrega y la decisión de sostener una relación de algo mas de tres años dice mucho del material de que estás hecho.

    un fuerte abrazo

    Quike micifous

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  6. Bueno, llevamos asunto paralelos, este comienzo está muy interesante, sobre todo porque cometimos el mismo error, de primerazo.

    Abrazote.

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