viernes, 18 de diciembre de 2009

Con el rabo entre las patas





Hoy es una de esas noches flojas, frías y flojas, y yo aquí con mi precioso culito al aire, con aires de diva me pavoneo por toda la calle, despertando la envidia de todas, porque he hecho unos pesos más, y porque tengo algo de reina, por supuesto. Esto de ser marica y aprovecharme de eso para conseguir plata, no es nada fácil, no sé a qué le llaman vida fácil cuando hay veces huelen a vómito, y tienen el pipí sucio y toca metérselo a la boca y toca no hacer cara de guácala… afortunadamente aún no alcanzo los 30, espero que la hora de ser la “mujer marchita”, llegue pero bien tarde.



Yo solía ser todo un varoncito, y para eso me criaron, pero como era bien terco (ahora soy terca) no me pudieron quitar lo marica a golpes, y era la más nena del barrio según decían, y tampoco llorar me servía para no ser marica. Con el tiempo aprendí a quererme como soy, y habían ciertas cosas que me llenaban de orgullo, era el del pipí más grande en la casa (un verdadero orgullo), comparado con mis dos hermanos, pero lo que quería tener grande eran las tetas, más grandes que las de mi hermana mayor, y heme aquí con un par de tetazas, que si me viera esa tonta ahora, se caería de la envidia. Mis hermanos me tenían envidia, lo sé y eso me llenaba de dicha, porque ellos no tenían más que unos tuberculitos que fácilmente podían no ser penes.



La vida es una gran puta, y la mía ha sido de las peorcitas, cuando me vieron soplándole la velita a mi primo Carlitos, decidieron echarme de la casa por mayoría de votos, era la salida más fácil, y en las calles progresivamente me convertí en la reina de esta calle, de la mejor manzana, y en la más arpía de todas, aunque por dentro soy blandita como no se imaginan. Después de que me echaran de la casa, procuré seguir estudiando, porque “una tiene que ser alguien en la vida” decía la estúpida de mi hermana. Y yo sí que soy alguien, pero pues como soy un hombre con tetas para la mayoría de los mortales, mis cartoncitos no sirven para nada, de una u otra forma me vi inmersa y obligada (aunque siempre tuve un alma putonga) a mi oficio actual. Primero era una mariquita con rellenos, y luego me hice mis cosas, retoques, detallitos, pero decidí que mi palito se quedaba conmigo, por supuesto que se quedaba porque es un atractivo poderoso (junto con mis tetas, claro está), es grande, pero tengo la habilidad de esconderlo, y parecer la Señorita Amazonas en traje de baño, con una panochita de ensueño desfilando gloriosa por la pasarela en Cartagena, y no notarse absolutamente nada. Las envidiosas me dicen la perra arrepentida “con el rabo entre las patas”, pero eso es envidia de mi cuquita divina de mentiritas. No es por dármelas, pero soy toda una dama, cuando me visto como tal, y puedo pasar por la más mujer de todas, insisto, hasta más bonita soy que la idiota de mi hermana, claro que si me ven por la calle, dicen, por supuesto, que soy una vagabunda, pero una cualquiera jamás, eso se los aseguro.



Mis clientes son de todas clases, trato de ser selectiva, claro está, pero hay noches como hoy, que cualquier adefesio que se aparezca, tengo que hacerlo sentir como el príncipe de Mónaco (que creo que hasta es marica el tal príncipe), y hacerlo ver las nubes a cambio de plata. Las cosas no son fáciles para nadie, y viendo a mis clientes, me gusta mucho lo que soy, a pesar de lo que pueda decir la gran sociedad de mí. La mayoría de mis clientes son casados, con hijos, y mientras me los como soy feliz de ser quien soy y no tener que esconderme para que alguien me dé placer, y peor, pagar para que lo hagan. Tengo uno que otro cliente famoso, y eso me hace feliz, porque puedo ver las telenovelas y decir “a este le gusta que le den”, o “este lo tiene bien chiquito” y morirme de la risa recordando cómo los hago gemir.



La vida es triste para mí, no lo puedo negar, porque en estas condiciones, saliendo de noche a repartir mi amor y que me paguen por eso, a veces creen que no soy digna de amor, y creen que soy feliz con la cara untada de maquillaje, y semen, pero no es así. Tengo el amor de las “chicas”, mis pares (claro que no tan bellas ni tetonas, ni reinonas como yo), pero no tengo lo que siempre he añorado, un amor diferente, el amor de un hombre que me valore por lo que soy, que acepte mi pasado, y las razones de éste, toda mi vida lo he deseado, ese hombre de pelo en pecho ( puede ser lampiño, no soy exigente) que me haga sentir toda una dama, y que le fascine mi pipí descomunal. Esperaré mientras, con mucha paciencia (viendo la vida pasar), quién sabe, tal vez en el próximo carro que pare, se asome mi príncipe, y yo, cenicienta, con mis tacones ya puestos y mi precioso culito, se lo haga gratis, me vaya al lado de él, a ser felices mi pipí, mis tetas, él y yo.





P.S. Producto de la imaginación y de los pocos ratos de ocio. No soy activista, y tengo mucho de homófobo (no lo puedo negar) pero de vez en cuando creo que está bien ser medio humano, y que no tiene caso discriminar.





Recomendaciones:



El beso de la mujer araña. Manuel Puig (Libro)

Al diablo la maldita primavera. Sanchez Baute (Libro)





9 comentarios:

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  2. Excelente... Has captado en tan pocos párrafos lo que parece ser la esencia y motivaciones de esas personas, este es para mi, el mejor post de la semana! Un abrazo!

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  3. Definitivamente las historias que salen mejor son esas que se hacen cuando nos ponemos en los zapatos de otros.

    Saludos y de verdad que muy buen post!

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  4. Sr. Pridamo, qué buena historia. Me hizo recordar las palabras de Marcela Sánchez el día del lanzamiento del documental de La Dany "ser gay o ser lesbiana, al lado de ser travesti, es una maricada".

    Un abrazote.

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  5. hola pridamo, buen escrito, que penita lo tarde pero son mis primeras vacaciones en serio desde hace unos 5 años así que me he desconectado del mundo.

    Hombre, por el contrario de lo que piensas de vos, creo que eres mas tolerante y menos homofobo que muchos de quienes pasamos por estos lares.

    Un abrazo

    quike

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  6. Pridamo que historia tan interesante y a la vez calida....aun que no creo que sea un oficio como tal es un trabajo crudo de llevar para toda la comunidad que se dedica a la prostitucion pero pues..." en la viña del señor ay de todo un poco"......bye!!!

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  7. Es una excelente mirada desde un angulo diferente, una radiografia que permite mirarnos a nosotros mismos desde los ojso de otros, excelente post.

    Un gran abrazo

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  8. Buen punto,el usar los tacones de otro.

    Chau.

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  9. Muy buen ejercicio Pridamo!
    Me gustó, muy diferente a las historias similares. Genial!

    Y qué ha pasado qué andas tan... ausente?

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